Policía detiene, golpea y multa a un activista por comprar 6 pomos de aceite

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Roilan Álvarez Rensoler, activista de UNPACU, fue detenido el día 23 de octubre de 2020 con seis con seis botellas de aceite en una parada, esperando un transporte para ir a para su casa. Los policías lo detuvieron diciéndole iba para la unidad acusado de acaparamiento. Lo condujeron a la unidad policial de Mella donde estuvo varias horas.

Su familia mostró en la policía la libreta donde se mostraba la legalidad de las compras. Un policía fue hacia la tienda donde dijo haberlo adquirido y corroboró que era cierto. En vez de liberarlo de inmediato, le dijeron que para que debía pagar mil pesos (moneda nacional). Ese mismo día 23 su hermana entregó al oficial Jesús Caminero Cabrera dicha suma.

En ese instante, Roilán que estaba en el pasillo cerca de la carpeta, le dijo a su familia que no pagaran nada, que él no había cometido ningún delito.

 Aún así, la familia entregó el dinero, pero no le dieron a firmar ningún documento. Al otro día fue liberado, pero él se negó a salir porque no le quisieron devolver el aceite que ya habían corroborado su legalidad. Entonces lo golpearon,  llevaron de nuevo al calabozo y le pusieron otra fianza más( serían dos mil pesos).

Finalmente, el 29 de octubre de 2020 lo liberaron, sin el aceite y sin la devolución del dinero de la fianza. El policía que se niega a devolverle el dinero se llama Luidis Pomiel Álvarez.

Estos hechos, en particular la golpiza que recibió, constituye una violación de lo dispuesto en el artículo 95 de la Constitución de la República de Cuba, en particular en su inciso d), relativo a que el proceso penal las personas tienen, entre otras garantías, la de ser tratada con respeto a su dignidad e integridad física, psíquica y moral, y a no ser víctima de violencia.

Debe aclararse que el actuar de los agentes policiales al cobrar la multa es una violación de la legislación. La Policía no está facultada para cobrar estos montos, los cuales deben ser depositados en un banco.

Roilán  es uno de los activistas más golpeados por las autoridades del orden. Además de las golpizas ha sido amenazado con sufrir otras agresiones, entre ellas violaciones sexuales.