Tratos inhumanos y violaciones en centros penitenciarios de Cuba

Hemos identificado situaciones alarmantes donde los derechos humanos de los detenidos se ven seriamente comprometidos y, en muchos casos, vulnerados.

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Los derechos humanos constituyen la base fundamental para asegurar la dignidad, igualdad y libertad de todas las personas. No obstante, en distintas partes del mundo, se evidencian con frecuencia violaciones a estos derechos fundamentales, especialmente en instituciones penitenciarias. En Cuba, tras un exhaustivo proceso de monitoreo, hemos identificado situaciones alarmantes donde los derechos humanos de los detenidos se ven seriamente comprometidos y, en muchos casos, vulnerados.

En el día de hoy, resaltamos algunas de estas preocupantes circunstancias que demandan una respuesta inmediata.

1. Negligencia médica y falta de tratamiento adecuado: Los presos políticos como Daniel Moreno de la Peña, José Daniel Ferrer García, William Álvarez Valdés, Yasmany González Valdés, Harlen Oropesa Carrero y Arael Escalante sufren de dolencias como infecciones dentales, fiebre alta, escabiosis, entre otros, y no han recibido la atención médica adecuada. Al no proporcionar el tratamiento necesario y permitir que los detenidos sufran, se está infringiendo intencionadamente dolor o sufrimiento, lo cual es una violación a la Convención contra la Tortura.

2. Condiciones insalubres en las prisiones: Las descripciones sobre las condiciones en las prisiones, tales como brotes de enfermedades (tuberculosis, dengue), falta de separación entre enfermos y sanos, y plagas de insectos, indican que se somete a los detenidos a sufrimientos físicos y mentales. Estas condiciones, al ser consecuencia de la negligencia o acción directa de las autoridades, podrían ser consideradas tratos crueles, inhumanos o degradantes.

3. Negación de derechos básicos: El caso de José Daniel Ferrer García, a quien se le negó repetidamente el derecho a la visita conyugal, y la situación de William Álvarez Valdés, que está en prisión sin pruebas en su contra, reflejan una negación de derechos básicos y un tratamiento degradante.

4. Condiciones de trabajo y alimentación inapropiadas: Arael Escalante está siendo forzado a trabajar en condiciones no adecuadas y se le proporciona una alimentación de muy baja calidad. Esto podría ser considerado un trato cruel e inhumano según la definición de la Convención.

Obligación del estado cubano: De acuerdo con la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, el estado cubano tiene la responsabilidad de prevenir y sancionar cualquier forma de tortura o trato cruel, inhumano o degradante. El estado debe garantizar que todas las personas detenidas reciban un trato digno y humano, que incluye acceso a atención médica adecuada, condiciones de detención adecuadas y respeto a sus derechos fundamentales. Si se demuestra que estos actos fueron cometidos por funcionarios públicos o con su consentimiento o aquiescencia, el estado tiene la obligación de llevar a cabo investigaciones imparciales y asegurar que los responsables sean llevados ante la justicia.

El respeto a los derechos humanos es esencial para cualquier sociedad que busque la justicia, la igualdad y la dignidad de sus ciudadanos. Las situaciones presentadas en este informe demuestran que existe una urgente necesidad de abordar y corregir las violaciones a los derechos de los detenidos en Cuba. Es imperativo que el estado cubano cumpla con sus obligaciones internacionales, previniendo y sancionando cualquier forma de tortura o trato cruel. 

Las condiciones insalubres, la negligencia médica, la negación de derechos básicos y las condiciones laborales y alimentarias inapropiadas no solo contravienen las convenciones internacionales, sino que también deshumanizan a los individuos. Es esencial que se tomen medidas inmediatas para asegurar que todos los detenidos sean tratados con la dignidad y el respeto que merecen como seres humanos.