Foto: Archivo Cubalex.
Dos presos políticos se encuentran en huelga de hambre como forma de protesta frente a la desprotección de las autoridades y las condiciones inhumanas en prisión.
Divaldo Valcárcel González, recluido en la prisión de Agüica, en Matanzas, lleva 15 días en huelga de hambre en una celda de castigo y en condiciones de desnudez. Está encarcelado desde hace más de un año sin fecha de juicio, únicamente por sus publicaciones en redes sociales, y ha sufrido castigos y maltratos debido a su postura crítica frente al régimen.

Rolando Yusef Pérez Morera, encarcelado en la prisión de Quivicán, en Mayabeque, inició la huelga el 25 de septiembre. Su estado es crítico debido a un severo cuadro de desnutrición y una notable pérdida de peso. Entre sus exigencias está ser trasladado a una prisión en su provincia de origen, Artemisa, ya que la distancia impuesta genera un alto costo económico y limita el contacto con su familia, lo que refuerza la separación forzada.

La huelga de Pérez Morera también constituye una forma de protesta contra la negación arbitraria de beneficios penitenciarios a los que tiene derecho, como la progresión a un régimen de mínima severidad o la libertad condicional. A esto se suman las constantes amenazas de ser enjuiciado nuevamente.
Las huelgas de hambre prolongadas, agravadas por la insalubridad en las prisiones, la falta de atención médica adecuada, la alimentación deficiente y los tratos crueles, pueden tener efectos devastadores e irreversibles en la salud física y psicológica de las personas privadas de libertad.
Para ambos prisioneros políticos, la huelga de hambre representa la única vía que encuentran para exigir respeto a sus derechos fundamentales frente al abandono, la desprotección y los abusos de las autoridades penitenciarias.
Actualización sobre la situación de Rolando Yusef Pérez Morera
La condición de salud del preso político Rolando Yusef Pérez Morera es crítica. Según información recibida por Cubalex, los médicos de la prisión de Quivicán (Mayabeque) reconocen que su estado es muy grave: presenta neumonía en fase avanzada, fiebres altas desde hace varios días y un nivel de desnutrición extremo, uno de los más severos dentro del penal.
No hay medicamentos disponibles para su tratamiento, ni fármacos para reducir la fiebre ni antibióticos para combatir la infección. Su familia intenta conseguirlos por su cuenta para llevarlos a la prisión, aunque no está claro si las autoridades permitirán su ingreso.
Durante su huelga de hambre, Yusef Pérez exigía un cambio de régimen penitenciario a condiciones menos severas, pero su solicitud fue rechazada por las autoridades, agravando su situación.