Cubalex alerta sobre la situación crítica del activista Roilán Álvarez Rensoler, miembro de la organización opositora Unión Patriótica de Cuba, quien cumple hoy 36 días en huelga de hambre bajo custodia de las autoridades cubanas.
Álvarez Rensoler fue detenido el 30 de enero de 2026 y trasladado a la sede de la Seguridad del Estado conocida como Pedernales, en la provincia de Holguín. De acuerdo con la información disponible, las autoridades le imputan el supuesto delito de propaganda contra el orden constitucional, por la aparición de pintadas con consignas antigubernamentales en distintas localidades de la provincia y el presunto daño a una valla con la imagen de Fidel Castro en la localidad de Birán. Estos hechos podrían derivar en severas sanciones penales bajo el actual Código Penal cubano.
Como forma de protesta por su detención y para exigir su liberación, el preso político inició una huelga de hambre mientras permanecía bajo custodia de la Seguridad del Estado. Tras más de un mes sin ingerir alimentos, su estado de salud se deterioró significativamente.
Información reciente recibida por Cubalex indica que Roilán Álvarez Rensoler ha sido reportado en estado grave y permanece ingresado en el Hospital Clínico Quirúrgico Lucía Íñiguez Landín, donde se encuentra en una sala destinada a personas privadas de la libertad y bajo custodia de las autoridades.
La familia del activista ha denunciado además falta de información sobre su estado de salud y restricciones para verlo o comunicarse con él. Ante la ausencia de noticias durante varios días, la madre y las hermanas de Álvarez Rensoler se plantaron esta semana frente al hospital exigiendo una fe de vida, en medio de la creciente preocupación por su vida e integridad física.
Cubalex expresa su profunda preocupación por el riesgo inminente que enfrenta el opositor tras más de un mes en huelga de hambre, así como por las limitaciones al contacto con su familia y la falta de información transparente sobre su situación médica.
La organización exige a las autoridades cubanas garantizar atención médica adecuada e independiente, permitir el acceso inmediato y regular de sus familiares y ofrecer información clara y verificable sobre su estado de salud, en cumplimiento de las obligaciones internacionales del Estado cubano en materia de derechos humanos.