Cubalex documentó el reciente traslado del preso político y músico contestatario Maykel Castillo Pérez, “Osorbo”, desde la prisión Kilo 8, en Pinar del Río, hacia el penal de Guanajay, Artemisa, donde permanece desde el 10 de julio, según la información verificada hasta el momento. No se han conocido detalles sobre las circunstancias del traslado ni sobre las razones de esta decisión.
Aunque el cambio de prisión lo acerca geográficamente a La Habana en comparación con Pinar del Río, Maykel continúa privado de libertad lejos de su lugar de residencia y de su entorno familiar, una práctica utilizada de manera recurrente por las autoridades penitenciarias y los órganos de la Seguridad del Estado contra personas presas por motivos políticos.
Como alertó Cubalex en un análisis publicado a inicios de julio, los traslados y el mantenimiento de personas privadas de libertad en cárceles alejadas de sus hogares constituyen una estrategia de castigo adicional que dificulta el contacto familiar y agrava las condiciones de reclusión.
Sus consecuencias son especialmente severas en el contexto de la profunda crisis económica, el deterioro del transporte público y los persistentes apagones que enfrenta Cuba. Para muchas familias resulta prácticamente imposible recorrer largas distancias para ejercer el derecho a las visitas reglamentarias o entregar la llamada “jaba” o “saco”, que contiene alimentos, artículos de higiene personal, ropa y medicamentos esenciales para la supervivencia de las personas encarceladas.
El traslado de Maykel ocurre, además, en un contexto marcado por el exilio forzado de su amigo, el artivista y preso político Luis Manuel Otero Alcántara, quien permanecía recluido precisamente en la prisión de Guanajay hasta inicios de julio. Maykel fue llevado específicamente a la celda que antes ocupaba Luis Manuel, como otra muestra de la tortura psicológica que emplea la policía política cubana contra opositores.
Tras ser extraído de ese penal y permanecer bajo custodia de la Seguridad del Estado, Otero Alcántara fue expulsado hacia Estados Unidos.
Maykel Castillo Pérez cumple una condena de nueve años de prisión tras un proceso ampliamente cuestionado por organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos. Su encarcelamiento ha sido identificado como una represalia por el ejercicio de su libertad de expresión y por su activismo dentro del Movimiento San Isidro.
Cubalex continuará dando seguimiento a la situación de Maykel Pérez “Osorbo” y exige a las autoridades cubanas que respeten los derechos de las personas privadas de libertad, incluido el derecho a mantener el contacto con sus familiares, así como el cese del uso de los traslados penitenciarios como mecanismo de represalia y aislamiento contra personas presas por motivos políticos.