RESUMEN EJECUTIVO
Septiembre dejó una señal clara: la represión se concentró en las cárceles. Casi la mitad de los eventos afectó a personas privadas de libertad, algunas de las cuales protestaron dentro de los centros de reclusión, incluso con huelgas de hambre y sed. La incomunicación alcanzó su nivel más alto del año; durante cerca de una semana, familiares de presos en decenas de centros no pudieron comunicarse con ellos y quedaron sin noticias.
Se registraron menos protestas públicas, mientras los eventos represivos y el número de víctimas aumentaron levemente respecto a agosto. Los datos de monitoreo no permiten establecer por sí solos las causas de ese descenso. La Habana fue el territorio con más hechos y Camagüey, sede de la prisión con más incidentes, quedó en segundo lugar. La represión alcanzó en proporciones similares a integrantes de la sociedad civil independiente y a personas sin vínculos organizativos. El mes transcurrió entre apagones casi diarios, escasez de alimentos y salarios impagos.