Cubalex alerta sobre el grave recrudecimiento de la represión contra el preso político Danisbel Labrada Morales, recluido en la prisión Kilo 8, en Camagüey, cuya integridad física y vida se encuentran en riesgo tras una sucesión de actos de hostigamiento, castigos y tratos crueles que se han intensificado en los últimos meses.
Desde mayo de 2026, el equipo de Monitoreo de Cubalex identificó a Labrada Morales como la persona privada de libertad que sufrió el mayor número de incidentes represivos registrados durante ese mes. Lejos de cesar, el acoso en su contra ha escalado de forma sostenida.
En junio, el preso político denunció las pésimas condiciones de reclusión en Kilo 8, especialmente la entrega de alimentos en mal estado y la negativa de las autoridades penitenciarias a suministrarle la dieta médica que le fue indicada debido a su estado de desnutrición. Asimismo, denunció que él y los también presos políticos Carlos Alain Abrahantes y Luis Alberto Palacio, todos naturales de Cienfuegos, permanecen durante largos períodos sin recibir visitas familiares debido a la falta de transporte para recorrer la distancia hasta Camagüey.
Según su denuncia, la situación se agrava porque las autoridades penitenciarias también rechazan el dinero que sus familiares les envían, privándolos de una de las pocas vías para adquirir productos básicos dentro del penal.
Tras hacer públicas estas denuncias, Labrada Morales comenzó a ser objeto de nuevas represalias. En las últimas semanas fue amenazado por funcionarios de la prisión y, el 4 de julio, fue trasladado a una celda de castigo, donde inició una huelga de hambre como forma de protesta.
Tres días después fue recluido en una celda tapiada. Allí le retiraron la ropa y le negaron el acceso al agua potable con el propósito de obligarlo a abandonar la huelga. El 8 de julio fue sacado de esa celda, pero permaneció esposado durante aproximadamente seis horas, sin acceso a agua y sin iluminación. Posteriormente fue trasladado al destacamento 1 de la prisión, un área donde permanecen reclusos comunes llamados ‘disciplina’, quienes ejercen presión y reprimen a las personas privadas de libertad que denuncian abusos dentro del sistema penitenciario. Ese mismo día depuso la huelga de hambre.
Represalias constituyen actos de tortura y ponen en riesgo su vida
Los hechos denunciados constituyen graves violaciones de los derechos humanos.
Someter a una persona en huelga de hambre a una celda de castigo tapiada, mantenerla esposada durante horas, privarla deliberadamente de agua potable y utilizar esas condiciones para forzarla a ingerir alimentos constituye un acto flagrante de tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes. Estas prácticas están prohibidas tanto por el ordenamiento jurídico cubano como por los estándares internacionales de derechos humanos aplicables al tratamiento de las personas privadas de libertad.
Aunque Labrada Morales ya fue sacado del aislamiento y puso fin a la huelga de hambre, su traslado al destacamento 1 no elimina el riesgo. Por el contrario, lo expone a un peligro inminente, pues se trata de un espacio señalado reiteradamente por ser utilizado para reprimir e intimidar a los reclusos que denuncian violaciones de derechos humanos.
Las autoridades penitenciarias tienen un deber especial de protección respecto de las personas bajo su custodia. En lugar de garantizar su integridad física, su salud y condiciones compatibles con la dignidad humana, los funcionarios han respondido a las denuncias del preso político mediante castigos, amenazas y medidas de represalia que agravan su situación y comprometen la responsabilidad del Estado cubano por las violaciones cometidas.
Cubalex exige el cese inmediato de toda forma de represalia contra Danisbel Labrada Morales, garantías para su integridad física y psicológica, acceso a atención médica adecuada, alimentación acorde con su condición de salud y el respeto de sus derechos como persona privada de libertad. Asimismo, reiteramos la necesidad de que organismos internacionales de protección de los derechos humanos den seguimiento urgente a su situación y a las condiciones de reclusión en la prisión Kilo 8.