Huelgas de hambre en hogares para exigir la libertad de presos políticos en Cuba: Alcibiades Brizuela lleva más de una semana

Dos activistas cubanos permanecieron en huelga de hambre fuera de centros penitenciarios para exigir la liberación de presos políticos: Guillermo del Sol Pérez, en Santa Clara, Villa Clara, quien culminó la protesta a los 72 días de ayuno por graves complicaciones de salud; y Alcibiades Brizuela Angulo, un hombre de 63 años, enfermo y ciego que inició su protesta el pasado 23 de agosto en San Antonio de los Baños, Artemisa y aun la mantiene una semana después.

El caso de Del Sol Pérez reviste especial gravedad por la prolongación de la huelga y las complicaciones de salud que ha presentado durante estas semanas. El opositor requirió varios traslados de urgencia al hospital y sufrió crisis relacionadas con la diabetes y la hipertensión.

Finalmente depuso la huelga el sábado anterior por petición de sus familiares. “Es duro después de pasar 72 días sin comer, pero no es la última batalla ni es la rendición”, añadió.

Del Sol permaneció más de dos meses en huelga de hambre para exigir la liberación de un grupo de presos políticos cubanos, entre ellos Leonel Tristá, manifestante del 11 de julio de 2021, y otros prisioneros, en su mayoría de Villa Clara.

La huelga comenzó en junio, pocos días después de que agentes de la Seguridad del Estado detuvieran arbitrariamente a Del Sol durante varias horas, luego de acusarlo de haber robado una motorina de la que el activista posee documentación legal.

Uno de los detonantes de la protesta fue precisamente el regreso a prisión de Leonel Tristá, uno de los cubanos condenados por participar en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021.

Tristá había sido excarcelado en 2025 como parte del proceso de liberaciones anunciado por el régimen cubano, pero en julio anterior las autoridades revocaron ese beneficio y ordenaron su reingreso en la prisión de Guamajal, en Villa Clara, donde deberá cumplir el resto de una condena de ocho años.

Su regreso a prisión ha generado nuevas denuncias de activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos, entre ellas la de Del Sol Pérez, quien decidió mantener su huelga de hambre como mecanismo de presión para reclamar su libertad.

Un segundo huelguista en San Antonio de los Baños

A esta protesta se suma la de Alcibiades Brizuela Angulo, quien inició una huelga de hambre el 23 de agosto en San Antonio de los Baños, Artemisa.

Brizuela, un hombre enfermo y ciego, reclama igualmente la liberación de los presos políticos cubanos. Hasta el momento, desarrolla la protesta en un parque de ese municipio, aunque se trata de una huelga que mantiene fuera de una institución penitenciaria.

Su caso adquiere especial relevancia por su condición física y por producirse en un espacio público, fuera del control directo de un centro penitenciario.

Huelgas de hambre fuera de las prisiones

Los casos de Del Sol Pérez y Brizuela Angulo tienen un elemento común que los diferencia de otras huelgas de hambre protagonizadas por presos políticos: ambos realizan sus protestas fuera de las cárceles y estaciones policiales.

Las huelgas de hambre desarrolladas en domicilios o espacios públicos poseen una dimensión particular. Al producirse fuera del sistema penitenciario, las autoridades no pueden presentarlas formalmente como actos de “indisciplina” carcelaria y pueden recurrir, en cambio, a otros mecanismos de vigilancia, presión y represión contra quienes las protagonizan.

Además, el espacio privado o público donde se desarrollan puede convertirse en un escenario de denuncia visible para la sociedad cubana y para la comunidad internacional, reforzando su carácter de protesta civil frente al Estado.

Cubalex ha señalado anteriormente que las huelgas de hambre constituyen formas extremas de protesta pacífica en las que el cuerpo se convierte en el último recurso de denuncia cuando se han cerrado otras vías de expresión y reclamación. La organización ha explicado que no deben interpretarse como un acto suicida, sino como una acción deliberada y política mediante la cual la persona utiliza su propio cuerpo como medio de comunicación y denuncia.

La continuidad de la huelga de hambre de Brizuela Angulo requiere atención y seguimiento urgente, especialmente ante la posibilidad de que las autoridades cubanas respondan con nuevas medidas de presión o impidan que sus demandas sean escuchadas.

Cubalex considera fundamental mantener la atención nacional e internacional sobre ambos casos y sobre la situación de los presos políticos cuya libertad reclaman, así como exigir al Estado cubano que respete el derecho a la protesta pacífica y garantice la integridad y la vida de quienes ejercen ese derecho.

Descubre más desde Cubalex

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

¡CUBALEX TE NECESITA!

En Cuba, cada caso que documentamos construye un expediente que el régimen no puede ignorar. Tu donación sostiene ese trabajo.
Gracias por confiar en Cubalex y ser parte de esta lucha.